La estancia en este hotel fue un horror, nada más llegar, el recibimiento fue pésimo, nada de botella de cava como dicen algunos comentarios. No nos subieron las maletas a la habitación, después de que no disponen de ascensor, sólo unas escaleras escarpadas.
Durante las 3 noches que estuvimos en el hotel, no pegamos ojo ni una sola noche a causa de los ronquidos de las habitaciones colindantes que se escuchaban perfectamente debido a la mala insonorización de las habitaciones, el ajetreo del pasillo y el bullicio de la recepción a todas horas.
En cuanto al agua, un desastre, cada vez que nos queríamos duchar el agua salía marrón con tierra, y un día no nos pudimos duchar debido a que la cortaron, 2 días nos duchamos con agua fría.
Los dueños, unos desagradables, y la dueña especialmente sin educación de ningún tipo.
Lo que me dejó asombrado fue un cargo fraudulento en mi cuenta corriente por parte del hotel una vez que lo habíamos dejado. Cargo que tuve que denunciar.
Cuidado con facilitar a esta gentuza las cuentas ya que hacen cargos fraudulentos sin autorización de los clientes.
Debido a todo lo anterior mi pareja y yo tuvimos que suspender nuestra estancia antes de lo previsto.
Respuesta del hotel
Queremos aclarar el motivo del cargo efectuado al este cliente, de la cantidad de 40,60 ¤, y que se desglosan en el cargo de 35,00 ¤ por un albornoz de baño, mas 5,60 ¤ correspondiente al 16 % de iva.
Dicho cargo se le efectuó tras tres intentos de comunicación telefónica infructuosos, ya que no atendió a las llamadas y a una comunicación mediante email que tampoco contestó, avisándole del cargo por si consideraba conveniente proceder a la devolución del albornoz, o bien deseaba seguir manteniéndolo como recuerdo de su estancia en nuestro Hotel.
Dichos albornoces, se suministran a todos nuestros clientes, al igual que en otros establecimientos de similar o superior categoría, para su uso y disfrute en nuestras instalaciones, pero parece natural que dicha prenda quede en el Hotel, una vez desalojada la habitación. En algunos casos, a petición del cliente, por necesidad o bien por el deseo de tener un recuerdo, hemos procedido a su cargo en la cuenta, o incluso a su regalo. No es este ninguno de esos casos ya que en ningún momento avisó de que deseaba llevárselo.
Las demás quejas que presenta en su critica, son productos de una pataleta infantil, seguramente motivadas por nuestra decisión de hacerle el cargo anteriormente indicado.
La impertinencia achacada a la Dirección viene justificada por nuestra solicitud de que cuanto antes nos confirmase si la estancia reservada se iba a prolongar dos días más como nos solicitó por teléfono, antes de llegar, y que una vez registrado no supo aclararnos hasta el momento que decidió cerrar la cuenta, con el consiguiente perjuicio para nuestra gestión, ya que en plena temporada alta, mes de agosto, no podíamos disponer de la habitación que ellos ocupaban durante los dos días posteriores a su reserva, y que como atención especial le guardamos para que, en caso de que efectivamente quisieran prolongar la estancia, no tuviesen que cambiar de habitación.
En cuanto a la queja de la falta de ascensor, parece evidente que, tras pasar todos los controles técnicos, tanto municipales como de la consejería de Turismo, nuestro Hotel cumple con todas las especificaciones por las que hemos obtenido la calificación de 4 estrellas. La existencia de ascensor no es una de ellas, máxime cuando sólo disponemos de planta baja, con los servicios, salones y dependencias comunes, y planta alta, destinada a habitaciones. Como parece evidente y obligatorio el acceso a la misma se produce mediante una escalera “escarpada” de 21 peldaños según normativa.
Dentro del programa habitual de mantenimiento de nuestras instalaciones en perfecto estado para uso y disfrute de nuestros clientes, durante la estancia de este señor se comunicó a todos ellos, que tras la hora del desayuno, y una vez hubiesen salido todos a sus visitas y actividades, como es habitual en las estancias de nuestros clientes, procederíamos al vaciado y limpieza de nuestros depósitos de agua, y al cambio de filtros, por lo que necesitábamos cortar el suministro de agua durante una media hora. No teníamos, hasta este momento, noticias de que este cliente crítico hubiese tenido problemas durante esos instantes.
Únicamente podemos asumir y pedir perdón ya que, efectivamente, el usuario de la habitación contigua debía padecer alguna patología que le hacia roncar de manera extraordinaria, y realmente no teníamos una solución aceptable para proceder en estos casos.
En cualquier caso reiteramos nuestra convicción de que las quejas presentadas obedecen a una injustificada actitud revanchista por nuestra decisión de hacerle el cargo del valor del albornoz, toda vez que hasta el día de hoy este cliente no presentó quejas ni utilizó las correspondientes Hojas de Reclamaciones que tenemos a disposición de nuestros clientes.
El resto de las criticas de nuestros otros clientes avalan nuestro comportamiento y actitud, y nuestras instalaciones.
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