Antes de nada decir que he viajado mucho y me he alojado en multitud de hostales, casas rurales y hoteles de toda España.
Acabo de volver de un viaje organizado por Cantabria y Asturias. ¿La experiencia en el hotel? además de fauna autóctona dentro de las habitaciones (arañas, nidos de arañas y bolas de pelusa bajo la cama y las mesillas de noche), he de decir que no encontré ningún mini-bar, a no ser que fuera lo de "mini" por el lugar donde nos dieron de cenar la primera noche, que en nada se parece al comedor de las fotos de internet, sino a un salón abuhardillado, al que quitaron los sillones para acomodar a varios grupos de unas 35 personas de media, sobre paneles con caballetes, para darnos una sopa fría y salada, "lanzar" desde lejos las bandejas para cuatro personas, del segundo plato, consistente en una especie de embutido de lomo adobado y repartir, como si de premios se tratara en una tómbola, los helados marca "makro", todo ello regado, con agua, gaseosa y vino al natural (Calientes) y sin marca conocida.
Sorpresa al coger las toallas, con cuatro agujeros, por el desgaste (Supongo), eso sí muy blancas. Del mini golf, la pista de tenis y otros servicios alternativos, mejor ni hablar... Sobre todo porque no estaban. de la localización, pues será fantástica para quien tenga coche y pueda desplazarse a oviedo, queda cerca de todo, pero no si dependes de autobús de agencia o tienes que llamar un taxi para que te acerque (en todo caso hay que tener en cuenta la malísima forma de acceso desde la autovía). ¿El servicio?...Mal servidas las mesas, como ya comenté, de malos modos, como si te hicieran un favor o le estuvieran echando de comer a las gallinas; escaso, el recepcionista también hacía de camarero improvisado y sin idea de servir mesas; las camas perfectas por fuera...Lo malo era abrirlas y comprobar que ni siquiera estaba estirada la sábana de abajo. el desayuno incluido en el viaje de agencia consistía en jarras termo, con un café, color gris ¿hay café de ese color, creo que ni la achicoria?, bricks de zumo de naranja a granel (debe ser que las naranjas naturales no llegan a Viella), minicroisanes, minidonuts (A saber de qué marca) y unos panecillos riquísimos, eso sí, que nunca vieron más tostadora que el horno de cocción porque eran al natural...(No había tostadas). Así es que si querías comer bien, mejor pagar más para conocer ese comedor de las fotos que no te enseñan en el hotel o pedirte, en última instancia (pagándolo dos veces) un desayuno medio decente en la cafetería de la planta baja, tan mona que aparece en las fotos de internet.
Sólo me queda una pregunta por hacer ¿tuve muy mala suerte? ¿O es que las opiniones que ponen por las nubes a este establecimiento las escriben los propios dueños?
»Formo parte del personal del hotel y quiero responder