Las instalaciones y servicios del hotel no se corresponden con su categoría ni con su precio.
-El aire acondicionado no tenía potencia para enfriar la habitación (que tampoco era muy grande) y además hacía mucho ruido.
-La habitación sólo contaba con dos bases de enchufes, uno ocupado por la tv, y el otro en el baño, así que para cargar móviles/cámaras/portátiles no es nada fácil.
-El desayuno que incluyen es malo, un café pequeño, un zumo de bote, y una tostada o bollo.
-El personal no es muy agradable.
-La limpieza de la habitación deja mucho que desear.
-La ducha está fija a la pared (no tiene alcachofa) y dificulta el aseo personal, además tiene cortinas en vez de mamparas y estaban bastante viejas y sucias.
-Para acceder al ascensor desde recepción, hay que subir varias escaleras (Es el único modo de acceso), así que personas con problemas de movilidad no lo tienen fácil.
-En el tiempo en el que estuve allí (3 días), no se pudo usar la piscina a pesar de que hacía mucho calor. El primer día me dicen que es un problema con el cloro, el 2º día me dicen que hace 5 o 6 días se rompió una junta de la depuradora y que aún no la habían arreglado. La impresión que me dio es que la piscina debe de ser un negocio ajeno al hotel y las fotos y la publicidad de la piscina es un engaño.
-El aislamiento es bastante pobre, esto unido a que se encuentra en una zona de bastante tráfico hace que el hotel no sea tranquilo, y sí bastante ruidoso.
Desaconsejo a todo el que vaya a Mérida o alrededores que se aloje en este hotel.
»Formo parte del personal del hotel y quiero responder