Sólo pasé una noche en el Hotel Arts pero me bastó para enamorarme de él.
el hotel Ars está en una de las dos torres que se levantan en el Puerto Olímpico de Barcelona. El lugar es privilegiado ya que permite al hotel disponer de una de las mejores vistas de la ciudad.
Una de las cosas que más me gustó es el servicio, impecable, desde que llegas a la entrada del hotel y hasta que sales.
La habitación, yo estuve een el piso 38, es espaciosa y está decorada con gran gusto. La decoración es moderna y elegante.
El baño es muy espacioso, tiene una bañera grande y úna ducha equipada con relajantes chorros de hidromasaje.
Pero lo mejor de todo es la vista. una de las paredes de la habitación está acristalada y desde allí puede disfrutarse de una vista maravillosa sobre el mar y la ciudad de Barcelona.
Fue una estacia corta pero inolvidable.
Un consejo si te lo puedes permitir merece la pena visitarlo.
Ninguna es estupendo.Lo único que el Spa es unisex y no puedes disfrutar de el con tu pareja.
»Formo parte del personal del hotel y quiero responder