Las sábanas juraría que estaban sin cambiar. No lo puedo demostrar evidentemente pero vamos era evidente...Es la primera vez que he visto tal cosa en un hotel. Aparte de eso las comidas bien pero el señor que controlaba el comedor te daba la impresión de controlarte en todo también.
El servicio de la comida es en mesa, pero te echan comida esperando que digas basta. Vamos que te da la sensación de que quieren que consumas a menos mejor pero descaradamente.
El baño fatal sin luz casi y encima sin secador de pelo que ya hasta en hostales tienen. Hacía años que no me encontraba un baño sin secador de pelo. Los grifos penosos, pues costaba abrirlos.
Lo positivo:la piscina limpísima, parking (si pillas plaza claro), y la cercanía a la playa y al pueblo.
El trato:normal. Las niñas jovencitas amabilidad forzada y el resto agrios.
Respuesta del hotel
Si supiérais lo que las chicas jovencitas teníamos que hacer entenderíais por qué la amabilidad es forzada. Llega un momento que no puedes sonreir a nadie. Las horas que hemos echado y lo poco que hemos cobrado demuestra todo. Las sábanas sí se cambiaban solo que son más viejas que el hotel, jaja. Por otro lado, las niñas jovencitas estábamos en habitaciones, en la plancha, sirviendo comidas, cenas, colocando el comedor y limpiando todos los cacharros y la cocina. Creo que con esto queda claro todo.
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