La verdad es que hay pocas cosas del hotel que me hayan gustado, por no decir que dos... La limpieza de las habitaciones era aceptable, aunque las toallas medio rotas no queda muy bien ponerlas, pero bueno... y el personal era simpático y servían rápido la comida.
Para mejorar el hotel lo primero de todo necesitaría una reforma general, las habitaciones son feísimas, muebles del año de maría castaña, parecen aprovechados de la calle, en medio de los pasillos te encuentras muebles de repuesto, cajas, sofás viejos. En general todo muy aprovechado y viejo. En cuanto al servicio de restaurante, quedarían mejor si pusieran buffet libre porque la gente se quedaba con hambre (el desayuno repetitivo todos los días, y no pidas más que te miran mal ) creo que este hotel no se merece las tres estrellas que tiene, hay hoteles de dos estrellas mucho mejores que este.
Respuesta del hotel
En primer lugar comentar que si hubiera visto esta crítica antes hubiera contestado immediatamente. El Hotel Bell·Aire destaca por su limpieza y calidad en sábanas y toallas, por lo tanto no estoy de acuerdo con lo de las toallas, ya que son de máxima calidad. Las habitaciones no son lujosas ni modernas, pero todas son muy amplias, limpias, con baño completo, terraza exterior, televisión y calefacción. En cuanto a la comida, no se puede dar buffet, ya que la mayoría de clientes (95%) son repetitivos y les encanta el sistema actual, es decir, servido a la mesa. Nadie queda con hambre, y en caso que alguien tenga más hambre, se habla y se soluciona. El desayuno es buffet, y hay gran calidad en el café y la leche. El café es de grano molrado al momento. Además, hay zumo de naranja, zumo de piña, chocolate, pan, tostadora, croisant, embutidos, mantequilla, mermelada, infusiones, tomates para untar el pan, yogur, cereales, etc. Considero la crítica totalmente injusta y que esta persona no tiene ni idea de valorar calidad-precio.