En conjunto no estaba mal, la ambientación egipcia le daba un toque diferente, tenia su gracia, y las instalaciones eran correctas: piscina(pequeña), jardines,.. La comida era tipo buffet libre pero no había gran variedad. Había tanta gente que era dificil disfrutar de un trato amable por parte del personal del hotel. Nos limitábamos a un hola y un adiós. La recepción era bastante amplia, pero la habitación era bastante normalita. Está en el centro del pueblo así que todo queda cerca: tiendas, restaurantes, etc. La playa estaba a 5-10 minutos andando.
Es un hotel dirigido hacia turistas extranjeros, desde la comida a la tolerancia que tienen con ellos ya te deja ver que poco pintas tú ahí. Las borracheras nocturnas de los huéspedes gritando a pleno pulmón no eran raras y en la piscina se podia colar quien quisiese porque apenas habia una pequeña valla que lo separaba de la calle. Al estar en el centro sufres mucho el bullicio, sobretodo de madrugada.
»Formo parte del personal del hotel y quiero responder