Lo que más me ha gustado ha sido su ubicación. En pleno centro histórico, no necesitas más que tus piernas para ir andando hasta la mismísima Alhambra.
Tiene una zona de cafetería realmente espaciosa y espectacular, donde puedes desayunar, tomar una cena ligera, al mismo precio que en la calle, o incluso mejor, en un ambiente cálido y relajado.
Las habitaciones no son propias de un hotel de 4 estrellas. Son realmente pequeñas y con mobiliario anticuado.
No tiene habitaciones adaptadas para minusválidos, y, además, si se usa silla de ruedas, lo más importante es que no puedes entrar en el baño porque la puerta tiene una anchura mínima donde las haya.
Etiquetas:
Escapada corta,
»Formo parte del personal del hotel y quiero responder