La cercanía del hotel al centro, no tardas más de 5 minutos andando, con lo que no necesitas coger el coche. La decoración del hotel es típica de Andalucía, con su típico patio en la recepción.
Lo peor que tiene es el parking, pilla retirado del hotel con la incomodidad añadida de que sólo puedes acceder a él con el personal del hotel, ya sea conduciendo tu mismo el coche o entregándoles las llaves. Esto cada vez que quieras dejar o coger el coche.
A parte de todo esto, cuando llegamos a las 8 a recoger la llave de la habitación, nadie en recepción sabía donde estaba, hasta que subimos y nos las encontramos puestas en la puerta, abierta y la habitación revuelta.
Afortunadamente no fue un robo, sino los propios empleados del hotel poniendo las luces de Navidad en las ventanas, pero el susto te lo llevas, por no hablar de la poca profesionalidad que supone que nadie esté enterado del asunto ni que controlen tus llaves en todo momento. La compensación fue obsequiarnos con una botella benjamin de vino tinto a través del servicio de habitaciones por las molestias.
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Escapada corta,
»Formo parte del personal del hotel y quiero responder