En el casco antiguo de la ciudad de Logroño en la Comunidad de La Rioja, se encuentra el Hotel F&G Logroño, un encantador y lujoso alojamiento de 3 estrellas perfecto para los viajeros que desean conocer la ciudad del vino y relajarse en las cómodas instalaciones que ofrece el hotel. El edificio está situado a pocos pasos del Puente del Hierro que atraviesa el río Ebro, y también muy cerca del parque de igual nombre. Desde aquí podrá conocer los maravillosos rincones que esconde esta tierra conocida por sus excelentes vinos, a la vez que disfruta de una cálida y confortable estancia en un hotel de primera calidad.
Las eclécticas instalaciones del Hotel F&G Logroño mezclan a la perfección modernidad y vanguardia con tradición, para no desentonar con los alrededores del casco antiguo, ni tampoco quedarse atrás. Sus 72 habitaciones son un ejemplo de confort y buen gusto, con amplias dimensiones, buena iluminación, un completo conjunto de mobiliario y servicios que le harán su estancia en Logroño mucho más agradable. El cliente tiene una variada gama de habitaciones para escoger la que mejor se adapte a sus necesidades. Todos los dormitorios están equipados con sistema de climatización regulable, televisor de plasma, teléfono, conexión a Internet, minibar, caja de seguridad y cuarto de baño con bañera y secador de pelo. En el hotel también podrá disfrutar de su completa zona de spa con gimnasio y sauna incluida, así como de su restaurante donde podrá degustar un delicioso vino de bodega, o sus salones para banquetes y reuniones. El hotel además dispone de un aparcamiento propio, muy importante en estos tiempos donde aparcar comienza a ser un problema.
A pocos minutos del hotel encontrará el hermoso Parque del Ebro, una amplia zona ajardinada a orillas de este río donde podrá descansar, relajarse, y disfrutar de un cálido paseo en solitario o con sus acompañantes. En Logroño, punto clave de la ruta del Camino de Santiago, destacan las construcciones de carácter religioso, como la Concatedral de Santa María la Redonda, y las diferentes iglesias que completan el casco antiguo de la ciudad, como la Iglesia de Santiago o de San Bartolomé. También es recomendable visitar espacios abiertos como la famosa Plaza del Mercado o la popular zona conocida como la Senda de los Elefantes, donde podrá tomar unas tapas y unas copas de vino.