El hotel nos sorprendió favorablemente. Nos pareció un hotel bastante digno .La ubicación no es maravillosa, está en una colina que cuesta subir, pero tiene una magnífica piscina con dos jacuzis, una extensión alrededor con pinos, que te permite estar tranquilo y si como digo bajas a Cala Mayor, encontrarás una playa urbana muy acogedora, además otro autobús gratuito te lleva a Palmanova.
Las vistas están muy bien, con el mar y Palacio de Miravent en frente, también se divisaba el castillo de Bellver, ver toda la zona, aún milagrosamente cubierta por bosque te recuerda a Jovellanos, y luego está el régimen de todo incluido, que si bien puede cansar demasiados días es muy cómodo cuando viajas con niños.
El hotel, por supuesto, estaba lleno de europeos no españoles. El servicio de animación agradable.
Quizás "un pelín de simpatía natural" por parte de los trabajadores. Ya sé que no es fácil ¡Somos tantos y tan variados los que llegamos!
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Vacaciones largas,
»Formo parte del personal del hotel y quiero responder