He pasado una semana en junio de 2010 en régimen de media pensión y la verdad es que no dudaríamos en repetir.
El hotel está frente a una playa muy tranquila en la que no cubre, ideal para ir con niños. Un pero podría ser estar alejado de la población, pero eso puede ser una ventaja y además andando diez minutos te plantas en el paseo marítimo de Cullera.
Está totalmente reformado por lo que las habitaciones son modernas y de un tamaño razonable. Si hay algún pero quizá sea el colchón de las camas un poco blando.
el aire acondicionado funciona muy bien y pese a tener un restaurante debajo, cerrando la puerta de la terraza no se oye nada (Se oye más los portazos de las habitaciones vecinas)
El ser familiar es una de sus grandes ventajas pues lo mejor ha sido el trato de todo el personal. Además al tener restaurante abierto al público, no sólo se comen unos arroces estupendos sino que no estás sometido al corsé de los horarios de los grandes hoteles con buffet en los que en cuanto te descuidas en la cama, te has quedado sin desayuno.
En resumen, que la calidad/precio es razonable, que es un gran lugar para descansar y para ir con familia. No descarto repetir en el futuro
»Formo parte del personal del hotel y quiero responder