Enclavado en el tercer distrito de Viena, este hotel está perfectamente situado, a poca distancia del Palacio de Belvedere y el centro de la ciudad.
La Scala ofrece un fácil y directo acceso al aeropuerto, la estación y las líneas de metro más importantes, por estas razones, desde el hotel es muy sencillo moverse por Viena y sus alrededores.
Este hotel, de primera clase y gestionado de manera familiar, cuenta además con un jardín, un solarium, un spa y un centro de belleza.