El hotel Oberhausen es famoso por las crêpes que sirve el Pannekoekenhuisje. Está situado lejos de las grandes ciudades y la industria, junto al pequeño río "Our", en un bonito valle en el que se unen las fronteras de Bélgica, Luxemburgo y Alemania. La ubicación del hotel es muy tranquila, rodeado por bosques, colinas y campos. Este bonito entorno le invita a pasear o hacer una excursión en bici.