Situado en el centro de Bled, a sólo 300 metros del lago, cerca del parque y del castillo, este pequeño hotel ofrece un ambiente relajante y agradable. Está a 500 metros del centro, con sus tiendas, bares y cafés. El edificio ha sido parcialmente reformado y es ideal para quienes deseen disfrutar de unas vacaciones tranquilas, de relax.