La comida es excelente, recomiendo que nadie se vaya sin probar el cocido montañés; yo cuando lo probé una vez, no pude resistir volverlo a pedir, a pesar de haber estado allí sólo 4 días. La situación del hotel es buena, está céntrico pero en zona tranquila. El restaurante está muy bien: mesas y sillas elegantemente vestidas, buena iluminación, mesas amplias, amplitud de espacio, ambiente relajado. Ideal como punto de partida para visitar las distintas atracciones turísticas de la ciudad.
Mejorar y ampliar dentro de los posible la zona de aparcamiento para los clientes. ampliar la carta del restaurante que incluye muy buenos y equisitos platos, pero es muy reducida, de forma que si se está mucho tiempo seguramente llega a aburrir (También de lo bueno se cansa uno). mejorar, en general, los baños, ya que la instalación sanitaria se ve ya algo desfasada, y más en concreto, mejorar el aislamiento térmico en dichos baños, ya que las ventanas no cerraban herméticamente, y por las mañanas la tempertura interior era algo baja, a pesar de la calefacción, lo cual no invitaba precisamente a desvestirse para darse un ducha. El hecho de estar todo realizado en madera (Suelos, techos, armarios, escaleras) lo hacía un poco 'Ruidoso'; sería bueno, de existir, aplicar algún tratamiento a la madera, o bien sustituirla o cubrirla por otro material que no suene tanto.
»Formo parte del personal del hotel y quiero responder