Lo que más me gustó fue la habitación: estuvimos en una suite y era preciosa, en lo alto del edificio, con vistas increibles, un solarium para nosotros solos, jacuzzi en la terraza con entrada directa al dormitorio, salón comedor....Vamos de película. Fue lo mejor, la habitación.
Si, el trato del personal: tuvimos un par de percances, sobretodo con la jefa/encargada de recepción.
Por un lado, un día no salimos de la habitación hasta las 6 de la tarde ya que comimos allí, y nadie nos avisó de que no se realizaría limpieza después de las 6...Se pusieron bastante bordes cuando les pedimos que nos limpiaran la habitación..No había porqué ponerse así cuando nosotros sólo preguntamos.
y el último día, cuando el autobus que nos llevaba al aeropuerto estaba esperándonos en la puerta, la muy maleducada nos saca en medio de la recepción y delante de todo el mundo una toalla blanca que las chicas de la limpieza habían sacado de nuestra habitación, y nos trató de guarros y de que menudo comportamiento el nuestro, sobretodo estando en una suite. nos quería hacer pagar la toalla y le dijimos que no, que no teníamos porque pagarla, que se supone pagamos un servicio de limpieza...Ella nos siguió tratando de forma muy despectiva y además, repito, delante de la recepción. Se quedó bastante parada cuando le dijimos que la toalla estaba manchada de chocolate, e intentó disculparse aunque tampoco con mucho empeño. Me pregunto si nos hubiera tratado igual de ser un matrimonio de 40 años en adelante...Entonces yo tenía 20 años y mi actual marido 27........y claro, con el autobus lleno de gente esperando no tuvimos opción ni tiempo de reaccionar, y por ejemplo, llamar a su superior y poner una queja, porque bien se la merecía.
»Formo parte del personal del hotel y quiero responder