Encontramos el Hotel St. Petersbourg oculto en las viejas calles empedradas y rodeado de las torres medievales del barrio antiguo de Tallin. Se situa en una edificación del s. XV, mandada contruir por un adinerado mercader ruso a Gabler que concibio el edificio como una obra elegante, llena de muebles fastuosos de la época.