Cerca de Nõmme, el distrito más tranquilo de Tallin, con bellísima naturaleza, fértiles bosques de pinos y aire limpio, este hotel está bien ubicado en el centro de Tallin.
El hotel dispone de una romántica arquitectura interior. Todas las plantas y habitaciones están interconectadas mediante 3 escaleras de espiral que le llevan por el edificio, convirtiéndolo en un lugar acogedor y lleno de recovecos y huecos y a su vez conservando la sensación de lugar abierto y espacioso. Las habitaciones son tranquilas y han sido equipadas con todas las instalaciones que espere encontrar.
En el bosque hay pistas de esquí y el hotel está a un trayecto de unos 20 minutos del Niitvälja Golfing Centre. El restaurante y bar del hotel le proporciona un buen rato. En el verano puede disfrutar de las terrazas o del precioso jardín trasero con una barbacoa. La cocina del restaurante es mayoritariamente europea, pero el menú también cuenta con platos exóticos.