Ubicado junto a un bonito parque, este acogedor edificio de estilo Art Nouveau que data de 1902 fue totalmente reformado y convertido en un hotel único en 1984.
Gran parte del atractivo del hotel reside en sus numerosas antigüedades, su ambiente nostálgico y su toque personal. Cada una de las habitaciones es única y todas ellas tienen 2 cosas en común: individualidad y ambiente. Cuentan con suelos de parqué, alfombras tejidas a mano, edredones de terciopelo y elegantes papeles en las paredes, en diferentes tonos.
El arreglo floral del patio y el parque cercano crean un ambiente acogedor y apacible. En verano, la terraza exterior es un lugar ideal para tomar un refresco o una copa.
A su llegada, los huéspedes serán recibidos por la mascota del hotel, Jaakko, un loro gris de 35 años.