El hotel fue reformado para ofrecer un diseño interior contemporáneo. La elección de colores (blanco, negro y rojo) y los suelos de parqué resaltan la sencilla elegancia del hotel y proporcionan un alojamiento confortable.
Ubicado enfrente de una estación de metro y con excelentes conexiones con el transporte público, desde el hotel Le Villiers podrá acceder fácilmente a la capital francesa y a numerosos lugares y monumentos de interés.