El Casa Païral, a 150 metros de la playa y del puerto, no es un hotel cualquiera: un jardín exótico, mobiliario y arquitectura original y una decoración de estilo catalán convierten este establecimiento en único.
Las habitaciones son amplias, acogedoras y están bien equipadas: el lugar ideal para disfrutar de una estancia relajada.
La piscina se encuentra en un jardín florido con palmeras, una magnolia centenaria y una espectacular glicinia. Atención: la piscina está climatizada del 1 de abril al 31 de octubre.