El hotel se yergue al pie de la montaña Taygetos en las afueras de Kalamata, rodeado por hectáreas de un paisaje espléndido y una playa de aguas azules junto al golfo de Messina.
La hermosa localidad antigua de Kalamata alberga un rico patrimonio histórico. El área incluye una larga playa de arena blanca y otra de guijarros, además de una infinidad de atracciones culturales.
Su clima suave lo convierte en el lugar ideal para unas vacaciones de verano o una escapada en el invierno.
Las habitaciones ofrecen una decoración discreta y a la vez elegante con suaves tonos de marrón, camello y marfil, resaltadas por un exquisito mobiliario.
Las ocho suites, sencillas aunque notablemente refinadas, parecen flotar sobre el mar.
El hotel inmerso entre jardines exuberantes y las azules aguas del Golfo, ofrece vistas magníficas, además de instalaciones lujosas y una terraza para las noches de verano, con las que se ha ganado una reputación de clientes satisfechos.