El hotel tiene la misma edad que la capital húngara, que se remonta a 1872, cuando se unieron Pest, Buda y Óbuda. Es entonces cuando el Erzsébet 8llamado así por la mujer del entonces monarca) se inauguró.
Hoy el edificio conserva un pasado de más de 100 años. Se cerró en 1976 (incluso llegó a ser derruido) para volver a abrir sus puerta en el verano de 1985.
El hotel se encuentras en el centro de la capital, cerca del distrito financiero y de los lugares de ocio. La estación está a 2 km y el aeropuerto a 30 minutos en taxi. Buenos accesos. No se preocupe por el ruido, las habitaciones están insonorizadas.