El Hotel Barocco invita a conocer la capital de Italia, la Ciudad Eterna ofreciendo a sus huéspedes el máximo placer y confort a través de su especial concepto de entender la hostelería: conquistar a sus clientes por los cinco sentidos. Lo hace gracias a su inmejorable situación (junto a la plaza Barberini), el delicado interiorismo de las habitaciones y su impresionante hall, perfumado. Desde el mismo hotel pueden contemplarse las esculturas del artista Bernini, de estilo barroco, que coronan la fuente de la plaza Barberini.