El hotel está emplazado justo en el centro de la ciudad balneario de Karlovy Vary, el complejo de spa más grande la República Checa. La ciudad fue fundada en 1358 por el rey checo Carlos IV, también Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico. Sus manantiales naturales de aguas termales, con una temperatura de 42 a 73 Cº, son especialmente recomendables para beber, dadas sus propiedades curativas. En estancias de más de 3 días, el hotel ofrece a cada huésped una cena gratuita la primera noche.