Céntricamente situado en el casco histórico, bajando una pintoresca calle lateral de adoquines, a sólo unos minutos de la famosa plaza, el hotel es perfecto para descubrir las maravillas de Praga.
Ubicado en un edificio protegido por la UNESCO, que data del año 1400, este establecimiento ofrece habitaciones y suites amplias y lujosas, todas con su propio diseño. Las suites Royal cuentan con originales frescos de los siglos XIV y XVIII, o techos de madera pintados. El hotel dispone de su propio jardín privado, un rincón inolvidable y una verdadera joya en Praga.
Alojándose aquí se encontrará permanentemente en contacto con el encanto del casco antiguo de la ciudad.