Sus techos góticos y sus bóvedas renacentistas pintadas lo convierten en un hotel excepcional. Está situado en el centro histórico de la ciudad, a escasa distancia de la mayoría de puntos de interés, como el puente de Carlos y la plaza de la Ciudad Vieja.
Este hotel restaurante es uno de los más antiguos de Praga (data de 1466) y uno de los restaurantes pub con cocina y cerveza típica checa más famosos de la ciudad. También cuenta con un "cabaret hall", una tienda de recuerdos y una mini cervecería que produce la cerveza más fuerte del mundo (con visitas guiadas).
Degustación gratuita de la cerveza casera para todos los clientes.